22 de diciembre de 1821. Juramento del acta de la Independencia de México, en la Villa de Córdoba

22 de diciembre de 2023 - 12:00 a. m.
22 de diciembre de 1821. Juramento del acta de la Independencia de México, en la  Villa de Córdoba

Tras once años de lucha y una vez finalizada la independencia de México, hecho que fue representado simbólicamente con la entrada del Ejército Trigarante a la ciudad de México el 27 de septiembre de 1821; se dio paso al inicio de la construcción de una nación independiente y soberana.

Al día siguiente de la llegada de este ejército y, tal como se había señalado en los artículos seis y siete de los Tratados de Córdoba, se instauró la suprema junta provisional gubernativa la cual constituiría un órgano de gobierno temporal conformado por 38 aristócratas seleccionados por Agustín de Iturbide y regida por tres miembros principales: Antonio Pérez Martínez y Robles a la cabeza y como vocales, José Rafael Suárez Pereda y Juan José Espinosa de los Monteros; quiénes se encargarían de redactar el Acta de Independencia de México.

De este documento se harían dos ejemplares, uno, que fue entregado a la junta que representaba al poder legislativo y el otro, destinado para el gobierno. Asimismo, como parte de la difusión que debía hacerse en el resto del país, se mandaron a hacer reproducciones impresas para que pudieran hacerse llegar a los ámbitos administrativos de todo México.

Para el caso de la entonces villa de Cordova, y considerando su importante intervención en este proceso de autonomía, el reconocimiento del Acta de Independencia de México estaría acompañado por un solemne acto, celebrado a casi tres meses de que se redactara. De tal manera que, el 22 de diciembre de ese mismo año, los miembros del cabildo conformado por Don Antonio de Zevallos, regidor honorario alcalde de primera nominación juez interino de primera instancia y presidente, Don José María Muñoz de segunda nominación, así como los regidores constitucionales, síndicos y demás personal administrativo; serían convocados para realizar el juramento de la Independencia del imperio.

Una vez reunidos en la sala capitular, posteriormente a la lectura del acta en público y, habiendo prestado el presidente del cabildo el juramento en manos del señor decano, a todos los ahí presentes se les interrogó lo siguiente: ¿reconoceis la soberanía de este imperio representada por su junta provisional guvernativa? a lo que contestaron ¡reconozco! Inmediatamente se prosiguió ¿juraís obedecer sus Decretos, observar las garantias proclamadas en Yguala por el Excrito del Imperio con su primer Gefe, los tratados celebrados en esta Villa, y desempeñar fielmente vuestro encargo en servicio de la nación? respondiendo todos ¡sí, juro! De esta manera el presidente concluyó diciendo Si así lo isiereis Dios os ayude, y si no os lo demande.

Esta ceremonia solemne contempló, aparte de la jura del acta de la independencia, una “breve paseo”, así como una celebración religiosa “para rendir al todo poderoso los homenajes por el gran bien que se ha dignado dispensar a esta nación”; quedando registrado tal acontecimiento, en uno de los documentos que forman parte de nuestro archivo histórico documental y que son parte de la memoria histórica de nuestra ciudad.

Compartir en:
Ayuda Atención ciudadana
en línea